Como ya advertía en mi primera entrada, soy vago (joder). He estado poco más de un mes sin actualizar el blog, pero creo que tengo excusa. A finales de junio fue mi precipitada y acelerada mudanza de Barcelona (ni se imaginan la cantidad de cosas que he sido capaz de acumular en unos cuantos meses, creo que tengo el síndrome de diógenes) ya que el lunes 29 comenzaba en Madrid un curso de interpretación. En Madrid dedicaba mis días a ir al curso por las mañanas y a montar Cama Blanca con Carlos Agulló por las tardes. Acabamos el premontaje de Cama Blanca el día 5, pero el 6 empecé por la tarde un curso de producción con Koldo Zuazua. A todo esto hay que añadir el estrés de saber que al corto aun le falta el etalonaje, la postpro de sonido, los créditos y la banda sonora. El 14, cansado del asfixiante calor madrileño y con muchas ganas de ir a casa, volé a Tenerife.
El hecho de hacer una película siempre ha sido percibido como un esfuerzo sobrehumano. Y en cierto modo lo es. Cuando veo una película mala, no puedo evitar pensar en toda la gente del equipo, trabajando tantas horas y no puedo dejar de pensar en la cantidad de esfuerzo que hay detrás. El 22 de junio, tras un esfuerzo titánico acabamos de rodar Cama Blanca. La producción de un corto siempre es una odisea, pero en el caso de Cama Blanca la odisea ha sido aun mayor.Es cierto que hacer cine ha sido siempre un proceso largo, pesado y costoso. Pero hoy en día también existe otra forma de hacer cine mucho más rápida y barata. Que quede claro que una forma no quita a la otra. Tenemos en nuestras manos la tecnología para poder contar historias cercanas de una forma muy cotidiana. Actualmente cualquiera puede hacer una película. No me refiero a rodar la trilogía de El señor de los anillos. Estoy hablando de contar una historia sencilla que no requiera un gran presupuesto. Tal y como defiende nuestro festival, el Festival Internacional de Cine de Tenerife Coste Cero, se puede hacer muy buen cine con muy pocos medios.
1 comentario:
Y como en casa, en ningún lado, señor serio.
Que alegria que hayas vuelto, Diegui ^^
Publicar un comentario